Obviamente pretender dejar de fumar solamente siguiendo una dieta es una idea irrisoria e imposible de realizar.
- La actitud de dejar de fumar va sólo en el fumador; si este no desea dejar de fumar completamente y no está convencido de ello, de seguro que sus esfuerzos serán infructuosos.
- Sin embargo, tener una alimentación determinada puede contribuir no a dejar de fumar, pero sí a compensar los daños que el hecho de fumar imparte a nuestro organismo.
- Una dieta que contenga Vitamina C es importante porque esta vitamina es muy mal absorbida por fumadores.
- Se precisan más o menos unos 90 ml. diarios de la misma.
- Los cítricos, por supuesto, son el agente portador de Vitamina C más importante, pero el coliflor, el brócoli, las espinacas y las coles también hacen una importante contribución de esta vitamina a nuestro cuerpo.
- El calcio también es importante de ingerir, puesto que nuestros huesos deben fijarlo, y el tabaco actúa en detrimento de ello.
- Los lácteos son el canal de ingesta cálcica más eficiente.
- Finalmente deben destacarse los alimentos antioxidantes, los cuales actúan reforzando el sistema inmunitario de nuestro cuerpo y tienen un efecto anticancerígeno muy importante.
- El té verde y los frutos secos son dos alimentos que tienen las características de los alimentos antioxidantes.
- Aquí va una dieta modelo para quienes busquen complementar con la alimentación los efectos nocivos del consumo de tabaco.
¿ Que podemos tomar?
- Desayuno: Un vaso de leche o de yogur son excelentes para comenzar el día.
- Almuerzo: Ensalada verde, pescado o pollo. Las frutas como postre son siempre una buena opción.
- Cena: Un plato de pasta o una tortilla pueden proveernos con lo necesario para culminar el día.


