INGREDIENTES
(Para 4 personas)
- 600 gramos de mejillones con cáscara.
- 1 vasito de vino blanco.
Para la salsa romesco:
- 3 tomates maduros.
- 2 dientes de ajo.
- 6 avellanas y 6 almendras crudas.
- 1 rebanada de pan tostado.
- 1 pimiento choricero o pimiento seco.
- 1 decilitro de caldo de cocción de los mejillones.
- 1 cucharada de vinagre.
- 1 decilitro de aceite de oliva virgen extra.
- Sal.
PREPARACIÓN
- Ponemos en el fuego una cazuela ancha y amplia, con los mejillones en su concha, un poco de agua, un vasito de vino blanco y tapamos.
- Vamos sacando de la cazuela los mejillones según comience a abrirse la concha para que no se resequen.
- Una vez abiertos todos quitamos la parte de la concha que no tiene la carne y nos quedamos con el músculo del mejillón y su concha, que nos servirá de recipiente para salsearlos más tarde.
- Colamos el jugo de la cocción de los mejillones varias veces, por colador de rejilla fina o por una estameña y reservamos este jugo para posteriormente elaborar la salsa.
Para elaborar la salsa de romesco:
- Asamos los tomates con los dientes de ajo, el pimiento seco y la rebanada de pan, todo ello junto en la misma bandeja del horno a 200 ºC durante 30 minutos.
- Una vez asados se dejan enfriar. Si el pan cogiese demasiado color lo sacaríamos antes del horno.
- Posteriormente, en el vaso de la batidora, ponemos las almendras, las avellanas y las machacamos hasta que queden totalmente trituradas.
- Añadimos después el pan tostado, un chorro de vinagre, parte del jugo de la cocción de los mejillones, el pimiento y los dientes de ajo.
- Batimos todo el conjunto hasta formar una crema a la que añadiremos los tomates asados, sal y el aceite de oliva a chorro fino.
- Una vez formada la salsa romesco la dejamos reposar.
- Es una salsa que queda más sabrosa elaborándola de un día para otro y guardándola en la nevera hasta el momento de su utilización.

